Esto es por el bien de las personas lgtb. Niñxs, adolescentes, y el cuidado afirmativo

 

El Dr. Kenneth Zucker fue considerado mucho tiempo como la mayor autoridad en asuntos de identidad de género infantil. También se dedicó toda su vida a defender los derechos de personas gay y transgénero. Sin embargo, para la consternación de los activistas transgénero, Zucker afirmó que lo mejor para los niños prepúberes con disforia de género (disforia de género prepuberal), era ayudarlos a alinear su identidad de género con su sexo anatómico. Este posicionamiento le costó treinta años de carrera y la pérdida de su puesto de director de la GIC Clínica de identidad de género para niños, jóvenes y familia, en Toronto[1].


“Tratamientos médicos para la adecuación a la expresión de género” ¿Cuál es la base científica que respalda estos procedimientos?

“Las ideas comúnmente aceptadas sobre la transexualidad infantil son erróneas. Se basan en creencias ideológicas y en una ideología de género anticientífica carente de evidencia[2].“

Estos pediatras, debida y convenientemente acusados de transfóbicos, aclaran que la literatura acerca de la etiología y los tratamientos de la disforia de género en menores está fuertemente respaldada por estudios clínicos. Esos estudios aparecen publicados en su sitio web, y es posible remitirse a las fuentes[3]. La ACPEDS afirma que: Cuando un niño y una niña, biológicamente sanos, creen que son lo contrario a su sexo biológico, se produce un problema psicológico, no físico y, por tanto, debe ser tratado como tal. Estos niños sufren disforia de género. La disforia de género (GD) está reconocida como un trastorno mental en la reciente edición del Manual de Diagnósticos y Estadísticas de la Asociación Americana de Psiquiatría (DSM-V).

¿Qué ha ocurrido en el pensamiento humano para que, en nombre de la compasión y del cuidado, criminalizando a la psicología y a la psiquiatría, acusándolas de “estigmatizar”, se prohíba analizar a los niños y jóvenes con disforia, y en cambio se los conduzca a “transicionar”? Se están practicando masterectomías a los 13 años, histerectomías a los 16, en los varones, castraciones y penectomías a los 16 y 17. Están mutilando y esterilizando a chicos físicamente sanos con problemas emocionales[4].

El renombrado psiquiatra a nivel mundial, Dr. Christopher Gillberg, ha dicho que la transición pediátrica es “posiblemente uno de los más grandes escándalos en la historia médica” y llamado a “un cese inmediato del uso de bloqueadores de la pubertad, por sus desconocidos efectos a largo plazo”.

O terapia de aversión o cuidado afirmativo

Muchas chicas detrans cuentan que la campaña transgénero se les apareció como la solución a su depresión y sufrimiento adolescente. Keira Bell: Los dos años previos a ese momento estuve atrapada en una depresión y ansiedad severa. Me sentía extremadamente fuera de lugar en el mundo. En realidad, estaba luchando contra la pubertad y mi sexualidad. Cuando me topé con el transexualismo, pensé que ese era mi caso, que yo estaba destinada a ser un niño. Todo eso tenía mucho sentido para mí y me sentía identificada con esas mujeres (en línea) que habían comenzado a experimentar una transición médica. Sentí que necesitaba comenzar con la transición médica lo antes posible para poder lograr mi felicidad.


La ideología de género asimila tratamiento psicológico a terapia de conversión, y alienta la “transición”, bajo la denominación de “cuidado afirmativo”. Los profesionales que reciben pacientes con disforia pueden ser acusados de practicar terapia de aversión si no realizan el “cuidado afirmativo”.

ESPAÑA: Ley de género Valenciana (un ejemplo, entre muchos) Artículo 6. Prohibición de las terapias de aversión. Se prohíbe la práctica de terapias de aversión, conversión o contracondicionamiento destinadas a modificar la identidad o expresión de género de las personas trans[5].

Keira asegura que la niñez con disforia de género que llega a la clínica necesita mejor apoyo, no un “modelo afirmativo” que automáticamente la encamine hacia los bloqueadores de la pubertad y las hormonas de sexo opuesto.

Buck Angel declara que: “Hay un grupo de 28.000 miembros, todos gente joven, de-transicioners. Todos arrepentidos de haber hecho una transición apresurada. Chicos deprimidos llorando, no puedo creer que la sociedad les esté haciendo esto. De pronto se dan cuenta de que los lisiaron, no pueden tener sexo, no pueden tener hijos, y se dan cuenta de esto y oh Dios mío!  Y si tenías 20 y caíste en esta movida, detransiciona!!”


La gente está harta de oír mentiras apoyadas por nuestra comunidad. Es triste pero no concuerdo con gran parte de nuestra comunidad. Se contradicen acerca de qué es una persona trans. Se sicopatizan con lo de los baños. Con lo de los pronombres... pero el tema de los niños es clave. Están jodiendo a los niños con la dirección que está tomando la ideología. Física, mental y emocionalmente. Yo era el niño afeminado y se reían de mí, y cómo pasamos de eso a que si no castras a un nene de doce años cometes un crimen?
(Buck Angel y Blaire White)

Luprón para pausar la pubertad

El uso temporal del Lupron se ha asociado con efectos colaterales como: osteoporosis, desórdenes del estado de ánimo, convulsiones, discapacidad cognitiva, y, combinado con hormonas de cambio de sexo (estrógeno para los hombres y testosterona para las mujeres), esterilidad. A las mujeres se les da testosterona que multiplica por 10 o 40 la testosterona del organismo femenino normal. Los esteroides anabólicos son versiones sintéticas (artificiales) de testosterona, y sus efectos colaterales incluyen manía, hipomanía, depresión mayor y entre 3.4 a 12% de aumento de riesgo de desarrollar síntomas psicóticos. El estrógeno impacta en el humor de diferentes maneras. Mujeres en la post menopausia tratadas con ellos experimentan a menudo ansiedad severa, aun recibiendo dosis de la hormona equivalentes a las fisiológicas. A los hombres se les da dosis mayores.

La industria transgénero - Planned Parenthood, principal proveedor de hormonas para el cambio de sexo

 

Luego de haber liderado campañas por la perspectiva de género, es una de las más grandes proveedoras de tratamientos “para la reasignación de sexo en los Estados Unidos.

 

La organización es conocida por tener un brazo político que impulsa a través del globo políticas afines a sus intereses.


Los tratamientos hormonales para la transición de género son un negocio altamente lucrativo. En 2017, AbbVie, que produce Lupron, declaró que las ventas del medicamento sumaron 669 millones de dólares solo en Estados Unidos.

 

El Dr. Michael Laidlaw, endocrinólogo de California y especialista en disforia de género infantil, dijo: “El Lupron cuesta mensualmente 775 dólares sólo. Eso es un ‘botón de pausa’ de 27.000 dólares a los 5 años. Multiplica esto junto con el enorme aumento de casos documentado  s u observados en las naciones occidentales y obtendrás una gran ganancia.”

 



 


Dra. Lisa Littman, Abigail Shrier, y el silenciamiento de los efectos nefastos de esta ideología

Era el año 2016 cuando la investigadora Lisa Littman andaba por sus redes sociales y se dio cuenta de una extraña peculiaridad estadística, a partir de que un grupo de chicas adolescentes de su pequeño pueblo en Rhode Island decidieran salir del armario como personas trans. Lisa Littman declaró que se había alegrado al ver a la primera, e incluso a la segunda chica, dar este valiente paso. Pero en el momento en que apareció una tercera, y luego una cuarta y luego una quinta, pertenecientes todas al mismo grupo de amigas, la doctora Littman empezó a sospechar. Ella no sabía demasiado de disforia de género pero sí lo suficiente para reconocer que esos números y la probabilidad de que ese promedio de gente trans se diera en un grupo tan cerrado era extremadamente baja de acuerdo al diagnóstico clásico de disforia de género.


Comenzó una investigación cuyos resultados publicó Plos One. Fue denunciada y debió ser retirada a los pocos días. La dra. Littman fue “crucificada en las redes” y perdió su trabajo en el sistema público de salud. fue acusada de tránsfoba y conservadora de extrema derecha. Los activistas siguieron la pista de Lisa Littman hasta el Departamento de Salud de Rhode Island, donde trabajaba a tiempo parcial como consultante en temas relacionados con la salud de mujeres embarazadas y niños neonatos, y una denuncia fue emitida al jefe de su departamento exigiendo su fulminante despido. Su investigación fue retirada, sometida a un escrutinio feroz, y publicada otra vez. Es que sus resultados eran inconvenientes: Había un nuevo tipo de disforia, que se propuso denominar ROGD (de inicio rápido). La disforia aparecía repentinamente en la pubertad o adolescencia, mayormente en chicas (82,8%) de hogares progresistas, en un contexto de grupos de pares en los que a veces todos se habían declarado transgénero al mismo tiempo. Resultaba de una inmersión en foros y redes sociales, muchas de las chicas tenían diagnósticos de trastorno de salud mental o discapacidad del desarrollo (62,5%). El estudio sugiere que, para algunos adolescentes y adultos jóvenes, su disforia de género podría representar un mecanismo de adaptación desadaptativo; y que las influencias sociales y de los pares pueden contribuir al desarrollo de la disforia de género”.

“Hubo un aumento exponencial de adolescentes mujeres que buscan atención por disforia de género. Creo que cuando una población que busca atención para una afección cambia drásticamente, es responsabilidad de los médicos y los investigadores comenzar a hacer preguntas. ¿Por qué está ocurriendo este cambio? (...) Vi que había muchos paralelismos potenciales entre la anorexia nerviosa y la disforia de género. (...) Varios médicos me agradecieron por hacer este trabajo y compartieron que estaban viendo este tipo de presentación en sus prácticas y sentían que no podían expresar sus preocupaciones por temor a ser llamados "transfóbicos". Los padres informaron que, después de anunciar una identidad transgénero, los niños se volvieron cada vez más hoscos, retraídos y hostiles hacia sus familias. También dijeron que los médicos que vieron solo estaban interesados ​​en acelerar la afirmación y la transición de género y se resistían incluso a evaluar los problemas de salud mental preexistentes y actuales del niño” Lisa Littman.


CENSURA ACADÉMICA
“Miembros de la comunidad de Brown” usaron estos argumentos en Twitter: Que las conclusiones de ese estudio podían servir “para desacreditar esfuerzos para apoyar a la juventud transgénero e invalidar perspectivas de miembros de la comunidad transgénero”. La Universidad borró la referencia al artículo y publicó que el estudio podía dañar a miembros de la comunidad transgénero.

Un ex decano de Oxford, Jeffrey Flier, publicó que no se explicaba “por qué se debe conceder peso a las preocupaciones de estos individuos no identificados en la evaluación de un trabajo académico”. “Individuos no identificados con fuertes intereses personales en el área bajo estudio”. “Los profesores universitarios deben poder abordar las cuestiones que les interesen, sin control ni acoso. El sistemático escrutinio de los trabajos publicados por miembros de la comunidad científica es esencial al campo científico, pero estos críticos no han realizado ningún análisis sistemático de sus hallazgos, están motivados por una oposición ideológica a las conclusiones”. “La idea de que partes no identificadas puedan denunciar un estudio afirmando que puede causar algún daño vagamente definido a terceros es una base inaceptable para las acciones de la universidad”. “Durante siglos, las universidades lucharon por proteger el derecho de sus facultades para realizar investigaciones consideradas ofensivas, ya sea por la iglesia, el Estado u otras influencias poderosas. Su éxito en este sentido representa uno de los grandes triunfos intelectuales de los tiempos modernos”.En todos mis años de académico jamás he visto una reacción semejante. Un estudio se publica tras una evaluación previa. Que PLOS haya retirado el estudio pocos días después de publicarlo sólo se explica por la acción de un “lobby” poderoso que actuó con la amenaza implícita de que PLOS sería atacado por las redes si no acataba la demanda”.[6]

Flier dijo también que era inaceptable que voces anónimas tengan tanto peso con el solo argumento de que el estudio las “preocupaba”. La Universidad de Brown, que estaba siendo acusada de algo gravísimo para una universidad, o sea, de censurar a un investigador por presiones de un lobby político, se justificó diciendo que todo fue acerca de los métodos y de la validez del estudio, que ella jamás haría una cosa así, censurar.



El libro “Daño irreversible”

La periodista de investigación Abigail Shrier decidió tomar la posta en ese campo de investigación, que sus colegas evitaban por considerarlo un campo minado. Su libro, “Daño irreversible”, también fue censurado. Fue retirado del catálogo de una de las más grandes cadenas de almacenes de Estados Unidos tras una sola queja por redes sociales. El twittero en cuestión era un trans activista que exigía una explicación por vender en sus tiendas un libro sobre “la epidemia transgénero”.

Las adolescentes son influenciadas por activistas a través de las redes sociales. Hay activistas de género en la educación, la terapia y la medicina que consideran que la identidad de género puede coincidir o no con nuestro sexo y es mutable. Funcionarios, terapeutas y agentes dentro y fuera del sistema educativo respaldan ciegamente lo que los jóvenes recogen de Internet, o sea las campañas que esos mismos activistas promueven. Cualquiera que se opone a esta corriente se enfrenta a la censura y a la condena más tajante, por lo cual, aunque quienes realmente creen que los niños pueden cambiar de sexo son quizás una minoría, el resto de los profesionales se mantienen silencio. El rol de la escuela: Los niños comienzan la transición en sus escuelas, con nuevos nombres y pronombres. Si se considera que sus padres pueden oponerse, no se les informa a los padres, dado que en este caso sus hijos se podrían sentir “en peligro”. (Abigail Shrier)

 



Un libro de tal relevancia que el New York Times lo nombró “libro del año”. Los activistas trans, por su parte, lo califican de “panfleto transfóbico”. La editorial de Daño irreversible denunció “una cultura de la cancelación, que rechaza la diversidad de opinión y no tolera ni a la ciencia, ni a los datos, ni a los hechos, ni a nada que contradiga la narrativa aprobada”.




  El doctor Stephen Stathis, psiquiatra, dirige una clínica de género (el Hospital Infantil Lady Cilento de Brisbane), y, mientras se dedicó durante muchos años a diagnosticar los raros casos de disforia de género, ahora «Los jóvenes quieren ser transgénero porque está de moda»[7]. Porque van a destacar, porque tiene onda, o porque tuvieron una experiencia traumática. Stephen Stathis declaró que un joven le dijo: "Doctor Steve... quiero ser transgénero, es el nuevo negro." Stathis también afirma que muchos chicos y chicas dejan de ser “transgénero” pasados unos años. Cuando llegan a la pubertad, muchos vuelven a identificarse con su sexo original, y algunos de los tratamientos que se realizan para el cambio de género son irreversibles.

Existen niños con disforia. Pero todo esto de "lo trans" es otra cosa. Es poner esta etiqueta, crear un espacio, y de pronto tienes enormes cantidades de gente declarándose trans. Cantidades de niños trans!!! Han expandido más y más la definición de persona trans, influenciando a la gente para que lo haga, así que por supuesto va a haber una explosión de gente trans! Grupos de amigos enteros, familias enteras, padres e hijos con disforia. Esto es repugnante, padres promocionándolo, hay un documental, de dos padres exponiendo la transición de su hijo de siete años. Esto de la disforia es tan real. Es tan real que te pase... No es este partido de fútbol, esta cuestión política que involucra a todo el mundo! (Buck Angel y Blaire White)

Feministas se manifiestan contra ley trans: ser mujer no es un sentimiento sino una realidad

...Con gritos de «la infancia no se toca», han denunciado que asociaciones del movimiento «queer», a través de la educación afectivo sexual, «inducen» a los niños a pensar que hay chicos y chicas que han podido nacer en el cuerpo equivocado, «provocando dudas» y orientándolos hacia una transición al sexo contrario.

La conquista de la identidad personal es, para el adolescente, una aventura siempre desgarradora. El transgenerismo, impuesto por el reinado plutocrático mundial, a través de la propaganda sistémica y de legislaciones, le ofrece una solución aparentemente fácil: un abanico inagotable de ‘identidades de género’ hechas a la medida de su ‘sentimiento’.

El adolescente recibe la propuesta de imponerse sobre la tiranía biológica con ayuda de tratamientos hormonales y cirugías ‘transformadoras’ que harán realidad su ‘sentimiento’.

La industria de las ‘identidades de género’, necesita ‘fidelizar’ a sus víctimas desde una edad muy temprana, sometiéndolas a una ‘educación sexual’ que les imbuya la idea de que la expresión de su sexualidad admite una ‘diversidad’ inagotable de expresiones de ‘género’ que necesita explorar, que conviene probar, que conviene hacer propias, para que sus ‘sentimientos’ se expresen plenamente. Sentimientos previamente inducidos desde la escuela y la propaganda de los medios de cretinización de masas. Se trata de exacerbar los desconciertos que jalonan el descubrimiento de la propia sexualidad, para poder luego rentabilizarlos. Pura ingeniería social.

A la inoculación de hormonas sigue la práctica de cirugías y amputaciones que convierten a esos jóvenes en consumidores perpetuos a merced de las empresas farmacéuticas y biomédicas que dan satisfacción a sus ‘sentimientos’. Porque el ‘transgenerismo’ es la última estación del consumismo desaforado, que se funda siempre en la creación de necesidades artificiosas.

Juan Manuel de Prada https://kontrainfo.com/



[1] https://acpeds.org/position-statements/gender-dysphoria-in-children

[2] https://acpeds.org/position-statements/gender-dysphoria-in-children https://acpeds.org/topics/sexuality-issues-of-youth/gender-confusion-and-transgender-identity

[3] https://acpeds.org/position-statements/gender-dysphoria-in-children

[4] https://acpeds.org/transgender-interventions-harm-children

[5] https://www.boe.es/buscar/doc.php?id=BOE-A-2017-5118

[6] https://quillette.com/2018/08/31/as-a-former-dean-of-harvard-medical-school-i-question-browns-failure-to-defend-lisa-littman/

[7] https://www.couriermail.com.au/news/queensland/minority-of-children-with-gender-issues-diagnosed-with-gender-dysphoria-psychiatrist-says/news-story/2d8a6725d98e5f5bf3f7e5e9eb99d065



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