8. La identidad del ser humano pasa por el género
Las personas que tienen disforia de
género (una entre cuarenta mil, aproximadamente), vivencian un conflicto con su
sexo biológico, por eso se dice de ellas que “su identidad de género no
coincide con su sexo biológico” pero, aparte de ellas ¿Todos los demás deben/necesitan
cuestionarse su identidad de género? ¿Esto es un aporte antisexista, o sexista?
¿Es una necesidad de todos los adolescentes y niños que se los invite en sus
escuelas, desde los tres años, semanalmente, a declarar de qué sexo/género se
autoperciben? (una práctica que se realiza en escuelas de EEUU, en las que se
invita a cada estudiante a elegir sus pronombres, ella, elle, eso, o todo tipo
de pronombres inventados o neopronombres que expresen quiénes son).
Esta extraña revolución que nos
prescriben los amos del mundo ¿Es liberadora? ¿O es una prescripción
restrictiva? ¿En qué medida la identidad de los seres humanos se relaciona con
la medida en la que se identifican con unos roles sexistas tradicionales estereotipados?
¿La identidad de cuánta gente pasa por el género?
Y para expresar una postura
política contestataria antisexista ¿Es necesario declararse no binarie?
Se reitera ad nauseam que el sexo
no cuenta, y al mismo tiempo que el género es una cuestión central y prioritaria
para la realización humana y personal, y que la problemática existencial e
identitaria de todas las personas pasa por la definición de su identidad
sexual.
Debbie Hayton afirma que el
concepto de identidad de género es una vaguedad y “es una cuestión de fe que no se puede probar ni falsificar, tal vez
como la transubstanciación”. Y compara a este vago concepto (citado
ad nauseam) con el concepto religioso de alma. No hay que inventar una fuerza espiritual mística llamada
identidad de género para explicarla. “No hay algún misterioso campo de fuerza
de género. La ideología de género lo
hace, y afirma que todos tenemos una identidad de género innata, análoga a la
chispa divina que los adherentes religiosos afirman que está alojada dentro de
nosotros (el alma), y que determina si somos hombres, mujeres o no binarios.
Esto es una herramienta que cierta gente trans utiliza para legitimar su
transición”.
“Todos tenemos una identidad de
género que puede o no coincidir con la asociada al sexo asignado al momento del
nacimiento” Este dogma ya ha sido instaurado ¿Es cierto? ¿O todos tenemos,
sencillamente, una identidad, punto, y en este contexto actual importa poco en
qué medida se relaciona con una identidad o rol sexista? ¿La gente se declara
no binarie para expresar que su identidad no pasa por el sexo? Pues es el caso
de la enorme mayoría de las personas, pero, salvo los que han sido iniciados en
los mandamientos de esta ideología, la generalidad de la gente no necesita
declararse nada para señalarlo.
El niñe llega al mundo sin un
sexo biológico, pero sí con un género bajo el brazo, una identidad de género
innata que, si sus fascistas progenitores no asfixian asignándole un sexo al
nacer, logra emerger. Colegio Americano de Pediatras: Nadie nace con género. Todo ser humano nace con sexo biológico. El
de género (la toma de conciencia y el sentirse masculino o femenino) es un
concepto sociológico y psicológico, no una objetividad biológica. Nadie nace
con la conciencia de sí mismo como hombre o mujer. Esta toma de conciencia se
desarrolla con el tiempo.
¿No nacemos con un sexo biológico,
pero sí con una identidad de género innata? ¿O este speech es eso, una
narrativa, un sistema de creencias?
Este tema se vincula, por ejemplo, con el tema de la autoginofilia.