La Neolengua, y la palabra mujer como acto de violencia
Todo el feminismo
que no es transfeminismo se ha posicionado contra esta ideología (ver contraelborradodelasmujeres.org).
La palabra “mujer” se está retirando hasta de estudios científicos sobre los
ovarios. NO SE DEBE HABLAR DE MUJER, sino que se debe decir “persona
menstruante”, “persona con útero” “persona con vagina” o “persona que carece de
próstata”. La palabra “embarazada”
debe ser cambiada por “persona gestante” o “cuerpo gestante”, y la palabra madre por «progenitor que
figure como gestante».
“La
palabra “mujer”, “como la única persona con posibilidades de
gestar, es reducida y violatoria
de derechos y estaría ocluyendo otras identidades con capacidad de
gestar… El concepto de “mujer embarazada” es anacrónico”.
Una mujer biológica con útero, que se embaraza, aborta o pare, amamanta, si se declara hombre es hombre. Por eso la misma expresión “leche materna” es un acto de violencia: Se debe decir: “leche del progenitor”, o “leche humana”. Los hombres menstrúan y también las personas sin género, así que las toallitas femeninas también deben cambiar su denominación para no constituir un agravio. El término “mujer” no puede atribuirse a una hembra humana adulta porque ese persone puede estar percibiéndose a sí misme como no binarie o como hombre en ese momento, y resultar psicológicamente afectadx.
Las palabras vulva y vagina son otros de los innumerables términos
que la neolengua reformula: Es un “orificio delantero”.
Usar los términos mujer y todos
sus asociados semánticos para referirse a mujeres biológicas es un crimen de
odio y discriminación. Al mismo tiempo, enfáticamente se prescribe que se debe
usarlos explícitamente con hombres biológicos que se declaran mujeres.