13. Las orientaciones sexuales son innumerables, y contando

 


Mucha gente adhiere a esta ideología con la intención benigna de sumarse a una causa que promete una sociedad más justa e igualitaria. La intención es encomiable. El problema es que la solución que se ofrece es la fundación de una realidad discursiva al margen de la realidad. Las personas nacemos hombre o mujer, y un accidente cromosómico de cada cien mil no cancela eso. La disforia de género de una de cada cuarenta mil personas no prueba que todo el mundo necesite conflictuarse alrededor de su identidad sexual, y un 3% de la gente es, sencillamente, homosexual. Y estas personas merecen, como todo el mundo, vivir en paz sin ser molestadas y sin ser víctimas de ningún crimen.

 Pero, en torno a la orientación sexual también, por razones políticas, la ideología de género elige construir un aparato teórico que, aunque ficticio, considera más igualitario. No admitirá que el 97% de los seres humanos son, sencillamente, heterosexuales, que la especie humana, como todo mamífero, tiene especímenes machos y hembras que se aparean para garantizar la reproducción sexual.

No: La heterosexualidad es artificial. No hay una heterosexualidad “por defecto”, de la que algunas personas “se salen”. Nadie es heterosexual por defecto. Las personas nos sentimos atraídas por gente del otro sexo porque nos lo inculcan. Enseñan. Nos condicionan. Ciñen. Confinan. Colonizan. Restringen. Nos envenenan nuestra natural diversidad sexual. Por eso la gente liberade es pansexual: Se siente atraída sexualmente por cualquier cosa. No hay norma. No hay normalidad. necesitamos establecer un paradigma donde no hay lo diferente, o todo es lo diferente, respecto a nada. Que alguien sea una minoría o excepción es un riesgo demasiado importante: Entre considerar algo como excepción, minoritario, a anormal, a desvío, a patológico, hay sólo un paso. Así que lo más conveniente, lo más funcional y conveniente a nuestros nobles propósitos políticos, independientemente del grado de adecuación a la realidad, es establecer que no hay nada natural. Si el macho no copula con la hembra no se reproduce la especie, pero es la cultura lo que nos asfixió la pansexualidad, condenándonos a la estrecha cisterna heterosexual.

Canal de Isaac Parejo, youtuber gay perseguido por el lobby mimado del capital transnacional


Nuestros fines son nobles e inobjetables, de modo que, si me acusas de que, en el mejor de los casos, la constatación de la realidad me importa muy poco, pues estamos a mano, desde el momento en el que tu paradigma, verdadero o falso, es germen de injusticia, opresión y discriminación. La heterosexualidad es artificial, impuesta. La ideología de género infla a un 10% la homosexualidad y se inventa decenas de orientaciones sexuales: Antrosexualidad Bisexualidad Asexualidad Androginosexualidad Homosexualidad Autosexualidad Bicurioso Biflexible. Homocurioso o Homoflexible Demisexualidad Ginosexualidad Grisexual Lithsexualidad Monosexualidad Omnisexual Pansexualidad Poliamoroso Polisexualidad Pornosexual Skoliosexual Transeróticos Heteroromántico Homorromántico Panromántico Arromántico Fictosexual…

La heterosexual sólo es una orientación sexual más y, si te descuidas, capaz que hasta desaparece. Porque en esta ideología neomarxista todo gira alrededor de PODER relativo. De opresores y oprimidos. La heterosexualidad no es un medio para la reproducción de la especie sino un título nobiliario que alguien o algo otorgó a la nobleza heterosexual para situarla en un injusto lugar privilegiado respecto a la comunidad LGBTIQ+. Ese algo le atribuyó, le otorgó, una jerarquía, un rango a los heterosexuales.

Borrada la naturaleza, que jamás dividió a los mamíferos en machos y hembras para que se reprodujeran, alguien o algo construyó maliciosamente un sistema binario heterosexual para discriminar, ningunear, barrer y marginalizar a las personas LGBTIQ+, o sea, que este sistema espurio es homofóbico.

“El imperativo de la modernidad demanda una estructura social que salvaguarde la heterosexualidad, la cual es susceptible de reproducir la fuerza de trabajo y la forma de la familia monógama que la afianza”[1].

La heterosexualidad, si no se la salvaguardara, habría acabado hace mucho. Cita de Foucault. Otra vez la heterosexualidad no es natural, y esta vez hay una maliciosa y utilitaria imposición de la heterosexualidad por parte de los capitalistas. La heterosexualidad es una artimaña, una elaborada treta urdida en el Área 51.



[1] https://www.uaeh.edu.mx/scige/boletin/icsa/n10/e6.html

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